¡Esta oportunidad, que no se te vaya!

Mira el cielo por los critales de tu ventana y detente unos instantes. Fíjate en su forma, en su color, nota su transparencia. Asómate y siente el aire en tu piel, respira, respira otra vez y percibe el aroma del aire a tu alrededor. Y escucha. ¿A qué suena ahí fuera? Coches, viento, ramas moviéndose, gente charlando, máquinas, tal vez pájaros… y sin dejar de escuchar, sin dejar de respirar, llévate un dedo a la boca y muérdelo. Siente la presión de los dientes contra tu piel. Nota tu propio sabor. Siente todo lo que hay ahí fuera… tan lleno de Vida, y siente tu interior, completo, tan lleno de Vida también, y permite que brote en tí tu sonrisa interior… siéntela, y dale gracias al Cielo, ¿no te parece un milagro?

¿Te das cuenta? Te han dado la oportunidad de disfrutar de un día más. Agárrala ¡Que no se te vaya!

¡Esta oportunidad, que no se te vaya!