El dolor. La imagen idealizada de uno mismo (I)

El dolor

Saludos. Dios los bendiga a todos, queridos amigos.

En esta ocasión quiero hablarles de la máscara, de la imagen idealizada de uno mismo o autoimagen idealizada.

El dolor es parte de la experiencia humana, empezando por el nacimiento, el cual es una experiencia dolorosa para el bebé. Aunque las experiencias placenteras también suelen ocurrir, el conocimiento y el temor al dolor siempre están presentes. Y el miedo al dolor crea un problema básico.

El método más importante al cual recurre la gente en la falsa creencia de que podrá evitar la infelicidad, el dolor e incluso la muerte, es la creación de una imagen idealizada de uno mismo

La autoimagen idealizada pretende ser un medio para evitar el dolor y la infelicidad. Y dado que la infelicidad automáticamente le quita seguridad al niño, la confianza en uno mismo disminuye en proporción con el aumento de la infelicidad, aunque esa infelicidad no pueda ser medida de manera objetiva.

Lo que una persona es capaz de soportar sin problemas, sin experimentar una infelicidad drástica, tal vez sea causa de una terrible pena para otro temperamento.

De cualquier modo, la infelicidad, el dolor y la falta de seguridad en uno mismo están interrelacionadas. Al pretender que uno es lo que en realidad no es, esto es, al crear la autoimagen idealizada, uno tiene la esperanza de restablecer la felicidad, la seguridad y la confianza en uno mismo.

En realidad, la tranquilidad espiritual es una sana y genuina confianza en uno mismo

Es la seguridad y la sana independencia que le permiten a uno alcanzar el máximo de felicidad a través del desarrollo de los talentos inherentes de la persona, guiándola hacia una vida constructiva y hacia el establecimiento de relaciones humanas fructíferas.

Pero la confianza en uno mismo que se establece a través del ser idealizado es artificial, y el resultado no puede ser el esperado. De hecho, la consecuencia es real mente opuesta y frustrante, pues uno no es consciente de la relación de causa y efecto.

Necesitas comprender el significado, los efectos y los daños que provoca el establecimiento de una imagen idealizada de ti mismo y reconocer completamente su existencia en la forma particular que asume en tu caso individual.

Esto requiere de mucho trabajo

La disolución del ser idealizado es la única manera en que se puede encontrar al ser verdadero, en la que se puede encontrar serenidad y respeto por uno mismo, superar el dolor, y vivir la vida a fondo.

En ciertas ocasiones usé el término de máscara. La máscara y la autoimagen idealiza da son una sola y misma cosa. El ser idealizado enmascara al ser real. Pretende ser algo que no eres.

Continuará en próximas entradas de este blog

Eva Pierrakos & Donovan Thesenga

El dolor. La imagen idealizada de uno mismo (I)