Te deseo

No te deseo un día maravilloso donde todo sea bueno. Ese es un pensamiento mágico, infantil, utópico.

Te deseo que hoy te animes a mirarte, y que te ames como eres. Que tengas el suficiente amor propio para pelear las batallas del día, y la humildad para saber que hay batallas imposibles de ganar por las que no vale la pena luchar.

Te deseo que en el día de hoy puedas aceptar que hay realidades que son inmodificables, y que hay otras, que si te mueves del lugar de la queja, puedes cambiar. Que hoy escuches tu verdad, y que la digas, con plena conciencia de que es sólo tu verdad, no la del otro.

Te deseo que hoy crezcas hasta donde y cuando quieras. Que te expongas a lo que temes, porque es la única manera de vencer el miedo. Que aprendas a tolerar las «manchas negras» del otro, porque tú también tienes las tuyas, y eso anula la posibilidad de reclamar. No te condenes ni hoy ni nunca por equivocarte; no eres todopoderoso.

El destino de cada día es como el viento para un velero. El que lleva el timón no puede decidir de dónde sopla el viento, ni con qué fuerza, pero puede orientar su propia vela. Y esto, en ocasiones, supone una gran diferencia. El mismo viento que puede hacer perecer a un marinero inexperto, imprudente, o poco atento, llevará a otro a buen puerto.

No te deseo que el día de hoy te traiga felicidad. Te deseo que hoy logres ser feliz, sea cual sea la realidad que te toque vivir.

 

 

Si deseas enfrentarte y vencer las resistencias que te están impidiendo colocar el amor en el centro de tu Vida, y poner todo tu Ser a trabajar a favor de ti y de tus sueños, podemos ayudarte. Hoy es un día perfecto para empezar. Te acompañamos en ese camino apasionante.

Te deseo