Los tres defectos principales

Los tres defectos principales

Ahora mencionaré tres defectos principales del carácter humano. Estos tres defectos, de los cuales surgen directa o indirectamente todos sus diferentes defectos individuales, son el voluntarismo, el orgullo y el miedo.

Es muy importante que se den cuenta de esto. Puede ser que no consideren que el miedo sea un defecto, pero les digo que así es, una persona sin defectos no tiene miedo de nada. Ustedes saben que lo opuesto del miedo es el amor. Pero este conocimiento no basta por sí mismo para comprender por qué el miedo es un defecto.

El voluntarismo, el orgullo y el miedo: tres defectos principales que se conectan uno con el otro

Primero deben entender que estos tres defectos principales se conectan uno con el otro. Es poco probable que alguien tenga uno o dos de ellos sin el tercero. Pero lo que es posible es que de los tres, uno o dos de ellos sean inconscientes, mientras que el otro será muy evidente incluso para ustedes mismos. Así, es muy importante que escriban su revisión diaria y que comprueben sus reacciones con todo lo que le hicieron frente durante el día en respuesta a incidentes que a menudo parecen no tener importancia.

Si tratan de formular de manera concisa una reacción interna desagradable que hayan tenido, siempre llegarán a la conclusión de que la mayoría del tiempo hay un elemento de miedo implicado en ella. Miedo tal vez de que otra persona no haga lo que ustedes desean o a que no reaccione como ustedes quisieran. En otras palabras, si hay un voluntarismo fuerte, automáticamente aparece el miedo de que ese voluntarismo no sea gratificado, o de que su orgullo sea herido. Si no tuvieran orgullo, no tendrían miedo de que fuera herido. Si no tuvieran voluntarismo, no tendrían miedo de que no fuera satisfecho.

Observar las reacciones internas

Si empiezan a notar sus diferentes impresiones del día., lo mismo que sus reacciones, podrán ver en dónde hace su aparición el elemento de miedo y si existe una conexión, y de qué grado, con el voluntarismo y el orgullo.

Así que empiecen a observar esas reacciones internas y analícenlas en éstos términos sin tratar de cambiarse a sí mismos inmediatamente, pues los sentimientos no pueden ser cambiados por un mero acto de voluntad, pero cambiarán si primero aprenden a observarse a sí mismos.

Revisión diaria

La práctica de la revisión diaria es una poderosa herramienta. No se necesita haber llegado lejos en el desarrollo personal para lograr hacer esto. Cualquier persona puede hacerlo. Todo lo que se necesita es revisar el día y pensar en los eventos que han provocado cualquier tipo o forma de falta de armonía. No importa si al principio no pueden entender muy bien por qué, sólo anoten el incidente y lo que sintieron.

Descubrir patrones específicos

Cuando hayan hecho esto durante un tiempo descubrirán un patrón. Puede ser que todavía no les dé la clave para descubrir lo que está equivocado en su construcción interna, pero al menos verán ciertas repeticiones que apuntan hacia el hecho de que debe haber algo en ustedes provocando esa falta de armonía.

Si hay cierta recurrencia de sucesos o sentimientos precisos, eso les dará una llave hacia su alma. Esas repeticiones, junto con sus reacciones ante las mismas, pueden variar en dos o tres formas, pero existe un problema básico subyacente que pueden aprender a reconocer.

Esto no les tomará más de diez o quince minutos diarios, lo cual todos ustedes pueden dedicar. No tienen que escribir todo lo que incomodó su sentido de armonía a lo largo del día, escriban sólo ciertas palabras clave. Al hacer esto regularmente lograrán hacer que lo inconsciente se vuelva consciente y descubrirán sus propias tendencias interiores.

Después de haber hecho esto por un tiempo, seguramente reconocerán patrones específicos en su vida de los cuales no podrían percatarse por otra vía. Reconocerán esos patrones a partir de sucesos y ocurrencias constantes en su vida y en la manera en que reaccionan ante ellos.

Por ahora es todo lo que deben hacer. No hay ningún truco de magia en esto. Después de que lleven algún tiempo haciendo su revisión diaria, lean todas sus notas de esas revisiones y comparen los incidentes y sus reacciones. Vean si pueden encontrar o al menos sentir la existencia de un patrón. Pregúntense a ustedes mismos: «¿Dónde puedo encontrar el punto de mí mismo en donde me desvío de alguna ley divina?» Entonces, empiecen a pensar en sus diversos defectos, los cuales ya han descubierto previamente.

Comparar y conectar patrones con su lista de defectos

Comparen y conecten esos patrones con su lista de defectos. Pregúntense cuáles han sido sus sentimientos, cuáles son las corrientes de sus deseos y si esos sentimientos y corrientes están verdaderamente de acuerdo con la ley divina.

Esta es la manera de colocarse en el centro de este camino. Sin esta ayuda, sería extremadamente difícil, tal vez imposible, alcanzar el autoconocimiento que constituye la esencia y la llave hacia este camino y sin el cual no se puede alcanzar la divinidad que hay dentro de uno mismo. Toma muy poco tiempo, así que por su propio beneficio, les ruego que lo hagan.

Me retiraré ahora con bendiciones especiales para cada uno de ustedes, queridos amigos. El amor de Dios llega a todos ustedes. Vayan en paz, vayan con Dios.

Eva Pierrakos & Donovan Thesenga

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