Meditación: ¿Cómo nos cambia?

Meditación

La expansión de la consciencia se consigue a través de la meditación

Es a través de la expansión de la consciencia como encontramos la belleza, incluso en las espinas que contribuyen a la totalidad de la rosa.

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La meditación cambia la personalidad

Quita la dureza existente y aporta la dulzura que inspira el amor: enseña cómo amar, el significado del amor e incluso cómo llegar a ser amor. Este es el cambio básico que el ser humano necesita hoy.

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Si tienes un jarrón de agua sucia, ponlo debajo del grifo y abre el grifo. Al caer el agua limpia en el jarrón, la sucia se irá limpiando poco a poco, dejando solo la limpia. Al hacer constantemente nuestras meditaciones, hacemos lo mismo, estamos añadiendo poder divino a la mente y al cuerpo. Las energías positivas, al ser más poderosas, expulsan a las negativas.

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Es solamente cuando buceamos en nuestro interior y encontramos la realidad que hay en él que cesa el universo del exterior. No cesa con respecto a los componentes materiales que lo componen, sino que cesa en nuestra concepción.

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A través de la meditación, o de cualquier otra práctica espiritual que se te haya dado, vas más allá del reino de la mente, más allá del reino del cuerpo, vas más allá del reino de la relatividad más fina y te fundes con el absoluto, donde la experiencia no necesita un factor externo, donde la experiencia no necesita al experimentador, donde la experiencia se experimenta a sí misma.

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El valor de la meditación está en que no solo mejora la calidad de la vida de uno, sino que también mejora la calidad del entorno

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La meditación no es, y nunca puede ser, una forma de escapar de la realidad. Drogarse es escapar de la realidad, mientras que la meditación es una forma de hacer que te enfrentes con ella. Los esfuerzos de tomar drogas y de meditar son directamente opuestos: uno crea dependencia y el otro independencia.

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Si eres cristiano, hazte un cristiano mejor; si eres budista, hazte un budista mejor; si eres judío, hazte un mejor judío

Las prácticas de meditación no tienen nada que ver con la religión

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El propósito de la meditación es experimentar la verdad, no saber acerca de la verdad: para eso vas a la universidad. Las universidades solo os dirán de lo que trata una cosa, lo que una cosa es. Lo que aprendemos a través de la meditación es a experimentar lo que la verdad es.

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En una habitación a oscuras, no necesitamos analizar la mecánica de la oscuridad, encendemos la luz. Esto lo hacemos a través de la meditación, en donde llegamos a las capas más profundas de la mente, la fuente de la luz, y traemos la luz para desvanecer toda la oscuridad que existe en nuestras vidas.

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Cuando estás a la orilla del mar, el mar parece agitado, con las olas altas y turbulentas. Pero desde un avión a uno o dos kilómetros de altura, el mar parece tranquilo

De la misma manera, cuando comenzamos a expandir nuestra consciencia a través de las prácticas de meditación, nuestros problemas diarios adquieren perspectiva.

La meditación adecuada crea esa apertura del corazón a través de la que buceas profundamente en tu interior, y buceando profundamente en tu interior desarrollas y expresas olas de amor más y más grandes en tu entorno y en tu hogar. La meditación hace la vida bella.

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Son tales las fuerzas divinas que funcionan en estas prácticas, que despiertas lo dormido en tu interior: tú despiertas la belleza. La mayor parte de la gente vive la vida como un bello capullo, pero ese capullo tiene que ser nutrido y cuidado para que se abra.

La meditación despierta virtudes y cualidades positivas en ti que necesitas hacer realidad

El propósito de la meditación es crear armonía entre la mente, el cuerpo y el espíritu. La armonía ya existe, pero requiere el reconocimiento consciente y la experiencia. ¿Qué queremos decir con experimentar armonía? La respuesta es simple: sentir paz contigo mismo, tanta que puedan venir todos los problemas y tú permanecer tranquilo. Es como el poema de Kipling “Si”: todo puede volverse loco y girar a tu alrededor, y a pesar de ello tú conservar la paz y la tranquilidad.

Esto es lo que la meditación trata de conseguir por medio del proceso sistemático de conducir a tu mente a capas más profundas de tu interior. Extraes automáticamente paz de tu calma interior.

Aunque esto solo requiere aquietar la mente, no es todo lo que sucede. Al activar esa fuente interior en tu vida cotidiana empiezas a vivir adaptado a las armoniosas leyes de la naturaleza, que son el más verdadero reflejo del Dios indescriptible. Porque estás trayendo ese recurso interno, la energía interior a tu estado de vigilia, esta se convierte entonces en un proceso espontáneo: ¡Vives a Dios!

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Todo mundo tiene la oportunidad, a través de las prácticas espirituales, de llegar a ser el Rey

Este es el verdadero significado de la oración diaria: “Venga a nosotros tu reino”. ¿A dónde debe venir el reino? Olvidaos de lo que hay a nuestro alrededor, que venga el reino aquí dentro y todo lo que está a nuestro alrededor se cuidará de sí mismo. Encontrad el Reino en el interior, y el Reino exterior lo encontraréis automáticamente.

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A medida que uno gana más y mayor energía del interior con la meditación, la vida se hace más alegre y pacífica porque la suciedad que hay en el interior de uno mismo se lava y se disuelve.

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Con la meditación desarrollamos una apertura del corazón. También desarrollamos la expansión de la mente. De esta forma estamos más alerta de las cosas que elevan nuestras vidas trayéndonos la Gracia y una mayor felicidad.

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Encontrar la felicidad real no es una búsqueda externa: es una búsqueda interna. Por eso meditamos.

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Si en esta habitación hay un montón de suciedad, ¿vas a analizar la suciedad o vas a traer la escoba?

¿Qué es mejor? ¿Qué sentido tiene decir que esto es polvo y que lo trajo el viento o que el bebé ensució aquello? Simplemente trae la escoba y bárrelo. Toma la vía directa. Tienes esa posibilidad.

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La meditación no solo te da consciencia… también te da sabiduría.

Gururaj Ananda Yogi

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