Acostúmbrate

Acostúmbrate a hablar sólo de las cosas que están funcionando en tu vida.

Acostúmbrate a comentar que la vida es bella, y a observar los detalles que la hacen bella.

Acostúmbrate a tener muchas razones para sentirte bien.

Acostúmbrate a ver lo que te gusta de otras personas.

Acostúmbrate a pensar que lo mejor está por llegar.

Acostúmbrate a armonizar las conversaciones internas sabiendo que tú eres el creador de tu realidad.

Acostúmbrate a ser positivo

Acostúmbrate a tener la intención de que las personas que entren en contacto contigo siempre evolucionen, o que al menos permanezcan donde estaban, pero que nunca nadie retroceda jamás a raíz de haberte conocido.

Acostúmbrate a disfrutar de la compañía de cada persona, y a valorar su aportación a tu existencia.

Acostúmbrate a vivir y a dejar vivir a los demás en paz y armonía.

Acostúmbrate a respetar las diferencias

Acostúmbrate a dejar amor en otras vidas.

Acostúmbrate a valorarte, admirarte, amarte…

Recuerda que eres magnífico, espléndido.

Acostúmbrate a serte fiel a ti mismo

Y sobre todo:

¡Acostúmbrate a celebrar tus logros!

Acostúmbrate