El encuentro del ser. La imagen idealizada (V)

El encuentro del ser

Antes de alcanzar el encuentro final del ser es necesario superar una buena cantidad de obstáculos.

Todavía crees que necesitas a tu ser idealizado para vivir y ser feliz. Una vez que comprendas que eso no es cierto, serás capaz de abandonar la pseudo-defensa que vuelve necesario el mantenimiento y el cultivo del ser idealizado. Una vez que logres dar otro paso más hacia adelante y reconozcas el daño que ha causado en tu vida el ser idealizado, lo dejarás caer como la carga que es en realidad.

No hay ninguna convicción ni teoría o palabras que puedan hacerte dejarlo; sólo el reconocimiento del daño que ha hecho y hace te permitirá disolver esta imagen de entre todas las imágenes.

Reconocer

No hace falta decir que también debes reconocer de manera más específica y detallada cuáles son tus exigencias y estándares personales y, más aún, debes percibir su irracionalidad, su imposibilidad.

Cuando tengas un sentimiento de aguda ansiedad y de depresión, considera el hecho de que tu ser idealizado puede sentirse cuestionado y amenazado, ya sea por tus propias limitaciones, por los otros o por la vida.

Reconoce la autocomplacencia que yace bajo la ansiedad o la depresión.

Cuando estés compulsivamente enojado con los demás, piensa en la posibilidad de que esto no sea más que una exteriorización de tu ira en contra de ti mismo por no vivir de acuerdo con los ideales de tu falso ser.

No lo dejes que se salga con la suya utilizando la excusa de los problemas exteriores como explicación de la depresión o del miedo. Mira de frente la cuestión desde este nuevo ángulo.

Tu trabajo personal y privado te ayudarán en esa dirección, pero es casi imposible hacerlo solo.

Únicamente después de que hayas realizado un avance substancial reconocerás que muchos de los problemas exteriores son directa o indirectamente el resultado de la discrepancia que hay entre tus capacidades y los estándares de tu ser idealizado y de la forma en que enfrentas este conflicto.

Entender

Así que mientras avanzas en esta fase del trabajo, llegarás a entender la naturaleza exacta de tu ser idealizado: sus exigencias, sus requerimientos de ti y de los demás con el fin de mantener la ilusión.

Una vez que veas con claridad que lo que considerabas como acertado no es más que orgullo y engaño, habrás obtenido la comprensión más substancial que te permite debilitar el impacto del ser idealizado.

Entonces, y sólo entonces, te darás cuenta del tremendo auto-castigo que te impones. Pues cada vez que no estás a la altura, como naturalmente sucede, te sientes tan impaciente, tan irritado que tus sentimientos van en aumento hacia la furia y el odio en contra de ti mismo.

Esa furia y ese odio a menudo se proyecta hacia los demás porque es demasiado insoportable el ser consciente del odio hacia uno mismo, a menos de que uno logre desenrollar todo este proceso y verlo completo, bajo la luz. No obstante, aún si ese odio no se arroja sobre los demás, el efecto en el ser se halla ahí y puede provocar enfermedad, accidentes, pérdida y fracaso exterior en muchas maneras.

Eva Pierrakos & Donovan Thesenga

El encuentro del ser. La imagen idealizada (V)