fbpx

Archive

Dar, libre de ego

Dar, libre de ego

Vivía en una ermita en los Himalayas. Había cobrado fama de serenidad, desprendimiento y santidad. Por ello, con frecuencia, venían gentes de las localidades de los alrededores a visitarle y recibir sus bendiciones. Los más acaudalados le llevaban sustanciosos regalos de todo tipo, pero el hombre los cogía y tiraba detrás de él sin echarles siquiera un vistazo. De vez en cuando, asía al azar alguno de los caros presentes recibidos y se lo entregaba a los que eran pobres y nada poseían. Tomaba y daba sin reparar en ello, alegremente, como si todo aquello no fuera con él. Extrañados, sus más cercanos discípulos le preguntaron sobre el porqué de esa forma de actuar. Sosegadamente respondió:

– Porque, queridos míos, yo no estoy ni en el dar ni en el tomar.

Comentario

Jesús lo dijo magníficamente: «Que tu mano derecha no sepa lo que hace la izquierda». Los yoguis dicen que al obrar retiremos nuestro ego de la acción. «Renunciando tanto a la victoria como a la derrota, los pacíficos viven felices». Como aconsejan los maestros, «vive para servir a los demás». Pero en ese servicio no puede interferir el mezquino ego. La acción ego céntrica no conduce a la apertura amorosa ni al sosiego.

Hay una historia muy bonita

Un maestro ayudó a salvar la vida de una mujer. El marido de ésta vino a agradecérselo, pero el mentor le reprendió diciéndole: «Nunca digas que yo lo he hecho».

Otro maestro tenía algunas cualidades curativas y sanaba a algunas personas, pero cuando se lo agradecían, reprendía a los que así lo hacían diciéndoles: «Una visión incorrecta os induce a pensar que yo soy el que hago. ¡Cuán equivocados estáis! La energía hace por mí».

Cuando el destino o el azar o como queramos decido pone en nuestras manos dar o tomar, no podemos inmiscuir al ego impostor, porque el curso de los acontecimientos también sigue sus leyes.

Lo que hacemos muchas veces es que nos equivocamos asumiendo el protagonismo de muchas acciones y nos declaramos sus hacedores, y eso es como cuando en la base de un rascacielos vemos una escultura de adorno que finge soportar el edificio y creemos que realmente lo sostiene.

En la sociedad desmedidamente codiciosa en la que estamos inmersos creemos que el que recibe debe sentirse agradecido, pero hay otro enfoque mucho más sabio y hermoso: el que da tiene que estar agradecido al que recibe, porque éste le ha dado la preciosa oportunidad de poder dar y elevar su espíritu.

Ramiro Calle

Infórmate sobre nuestros servicios y consulta aquí la programación de retiros, cursos y talleres.

 

Abierto el plazo de inscripción
Post recientes
Suscríbete al blog

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir notificaciones de nuevas entradas.

Comparte en tus redes sociales
Close

CONTACTA CON NOSOTROS

Refuerza tu poder personal y el de tu organización

  • Suscríbete al blog por correo electrónico

    Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir notificaciones de nuevas entradas.

    Únete a otros 4.560 suscriptores

  • Subscribe error, please review your email address.

    Close

    You are now subscribed, thank you!

    Close

    There was a problem with your submission. Please check the field(s) with red label below.

    Close

    Your message has been sent. We will get back to you soon!

    Close

    Uso de cookies

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

    ACEPTAR
    Aviso de cookies