fbpx

Archive

Sobre la dependencia

Dependencia

¿Es concebible vivir una vida en la que usted esté tan totalmente solo que no dependa emocionalmente de nadie?

Todos dependemos unos de otros para todo tipo de cosas, ¿no es verdad? Dependemos del carnicero, del panadero, del fabricante de velas. Interdependencia. ¡Eso está bien! Organizamos una sociedad de esta manera, y les asignamos funciones diferentes a personas diferentes para el bienestar de todos, de manera que funcionemos mejor y vivamos con mayor eficacia – al menos así lo esperamos.

Pero depender psicológicamente de otra persona – ¿qué implica eso? – significa depender de otro ser humano para mi felicidad.

Piense en eso. Porque si lo hace, la próxima cosa que usted va a hacer – tenga consciencia de ello o no, – es exigir que los demás contribuyan a su felicidad. Entonces habrá otro paso: temor, temor a perder, temor a estar alienado, temor a ser rechazado, un control mutuo.

El amor perfecto expulsa el temor

En donde hay amor no hay exigencias, no hay expectativas, no hay dependencia. Yo no exijo que usted me haga feliz; mi felicidad no está en usted. Si usted me dejara, no me condolería de mí mismo; yo disfruto enormemente de su compañía, pero no me aferro.

Yo disfruto sin aferrarme. Lo que realmente disfruto no es usted; es algo más grande que usted y yo. Es algo que descubrí, una especie de sinfonía, una especie de orquesta que interpreta una melodía en su presencia, pero cuando usted se va, la orquesta no se detiene. Cuando me encuentro con otra persona, la orquesta interpreta otra melodía, la cual también es agradable. Y cuando estoy solo, continúa tocando. Tiene un gran repertorio y nunca deja de tocar.

De eso se trata el despertar

También por eso estamos hipnotizados, nos lavan el cerebro, estamos dormidos. Parece terrible preguntar, pero ¿puede decirse que usted me ama si se aferra y no me deja ir? ¿Si no me permite ser? ¿Puede decirse que me ama si me necesita psicológica o emocionalmente para su felicidad?

Esto contradice la enseñanza universal de todas las escrituras, todas las religiones, todos los místicos. “¿Cómo pudimos pasarlo por alto durante tantos años?” Repetidamente me digo a mí mismo: ¿Cómo fue posible que no lo viera? Cuando uno lee estas cosas radicales en las escrituras, se pregunta: ¿Este hombre está loco? Pero después de un tiempo empieza a pensar que todos los demás están locos.

“Si no renuncias a todo lo que posees, no puedes ser mi discípulo”. Hay que dejarlo todo. No se trata de un renunciamiento físico, comprendan; eso es fácil. Cuando sus ilusiones se acaban, por fin uno esta en contacto con la realidad, y créanme, nunca volverá a sentirse solo, nunca más.

La soledad no se cura con la compañía humana

La soledad se cura con el contacto con la realidad. Tengo muchísimo que decir sobre eso. El contacto con la realidad, la desaparición de nuestras ilusiones, el contacto con lo real. Sea lo que sea, no tiene nombre. Solamente podemos conocerlo abandonando lo que es irreal. Usted puede saber lo que es la soledad cuando deja de aferrarse, cuando renuncia a su dependencia. Pero el primer paso para lograrlo es que lo vea como deseable. Si no lo ve como deseable, ¿cómo puede llegar a acercarse?

Piense en su soledad. ¿Desaparecería por la compañía humana? Ésta sólo servirá de distracción. Adentro hay un vacío ¿no es así? Y cuando el vacío sale a la superficie, ¿qué hace usted? Huye, enciende el televisor, enciende el radio, lee un libro, busca compañía humana, busca entretenimiento, busca distracción. Todo el mundo hace eso. Actualmente esto es un gran negocio, una industria organizada para distraernos o entretenernos.

Anthony de Mello

Infórmate sobre nuestros servicios y consulta la programación de retiros, cursos y talleres.

Cuatro tipos de relaciones

Hay cuatro tipos de relaciones interpersonales; los tres primeros a los que haremos referencia engendran vínculos afectivos insanos y no cooperan en el progreso interior.

Aislacionismo

Hay personas que se relacionan desde lo que podríamos denominar el «aislacionismo», incluso si tienen un gran don de gentes y son aparentemente muy comunicativas.

No se abren más que en la apariencia, no comparten, no se comunican de corazón a corazón; en su interior, están atrincheradas psicológicamente, se acorazan y nunca se entregan.

Sus relaciones, por ello mismo, son tan superficiales como insustanciales. Aunque la persona no se aperciba de ello, hay miedos, inseguridades y carencias en lo profundo de su psique que le impiden la sana interdependencia, la comunicación genuina y la entrega incondicional.

Son individuos que interiormente viven aislados y si consiguen algún tipo de sosiego o equilibrio, son artificiales y, por tanto, precarios.

Dominio

Otros seres humanos se relacionan desde el afán de poder y la necesidad compulsiva de dominar, manipular y someter a los demás, a veces incluso buscando falaces autoengaños como por ejemplo un exacerbado paternalismo, o argumentando su conducta mediante la excusa de que quieren ayudar y proteger.

Estas personas, cuando se les contraría, pueden llegar a ser muy violentas o muy ladinas; aun cuando aparentan suavidad, su voluntad de dominio está al acecho.

Dependencia

Hay otra categoría de individuos que actúan desde la docilidad excesiva y el sometimiento, y pueden llegar a la obediencia ciega e incluso a la abyección. Son personas con una notoria minoría de edad emocional, mórbidamente dependientes, que necesitan la luz ajena para gravitar en sí mismas.

Los líderes políticos, sociales y religiosos se sirven de manera habitual de ellas, que tienen una tendencia a la indiscriminada admiración, a entronizar al líder y a entrar incluso en servidumbre con respecto a él. En lugar de tratar de salir de su cárcel interior, duplican su prisión: la propia y la persona a la que rinden pleitesía.

No puede haber crecimiento interno de este modo, ni sosiego, ni libertad mental. Una persona afirma su ego en detrimento de la otra; apuntala su enfermiza personalidad explotando emocionalmente a la otra.

Cooperación

Pero hay individuos que entablan relaciones afectivas que se fundamentan en un vínculo sano y, por tanto, genuino y capaz de cooperar en el crecimiento de aquellos que configuran la relación.

Son relaciones de fecunda interdependencia, donde están ausentes las actitudes de «aislacionismo», dominio y dependencia.

El vínculo sano se basa en la cooperación, la libertad, la entrega sin dependencias, la sólida comunicación, la atención consciente, el sosiego y la tolerancia.

En la medida en que la persona se va completando y consiguiendo madurez psíquica y serenidad, está más capacitada, por supuesto, para tallar vínculos afectivos sanos y genuinos.

Del mismo modo que «así como pensamos, así somos», podríamos asegurar que «así como sentimos, así nos relacionamos».

Ramiro Calle

Infórmate sobre nuestros servicios y consulta aquí la programación de retiros, cursos y talleres.

 

Abierto el plazo de inscripción
Te interesará…
Close

CONTACT US

Vestibulum id ligula porta felis euismod semper. Nulla vitae elit libero, a pharetra augue. Aenean eu leo quam. Pellentesque ornare sem lacinia quam venenatis vestibulum. Maecenas mollis interdum!

Subscribe error, please review your email address.

Close

You are now subscribed, thank you!

Close

There was a problem with your submission. Please check the field(s) with red label below.

Close

Your message has been sent. We will get back to you soon!

Close

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Call Now ButtonLlamar ahora