Necesidades verdaderas

Comprende tus necesidades

Puede que conozcas algunas de tus necesidades irreales, sobrepuestas, pero sólo después de que hayas logrado una comprensión más completa de ti mismo puedes, gradualmente, comprender las necesidades básicas, desnudas, que has mantenido a raya.

Urgentemente necesitado de amor

Conforme vayas pasando por el proceso de percatarte de tus necesidades y de la frustración de su insatisfacción, te encontrarás urgentemente necesitado de amor tal como un niño necesita recibir amor y afecto.

Sin embargo, no puede decirse que la necesidad de ser amado sea infantil e inmadura. Sólo lo es cuando la persona adulta ha encerrado su alma rehusándose a crecer en su propia capacidad de amar, de modo que la necesidad de recibir permanece aislada y encubierta. Tus patrones destructivos te hicieron esconder tu exigencia dolorosa de ser amado en el inconsciente.

Debido a esta inconsciencia y a tus variados mecanismos de defensa, tu capacidad para dar nunca logró crecer dentro de tu psique. Sin embargo, a lo largo de todo el trabajo que has realizado no sólo te has percatado de mucho de lo que había sido escondido, sino que, tal como lo dije antes, has empezado a disolver ciertos niveles destructivos.

Esto ha hecho que de manera espontánea tu capacidad de dar amor salga a la superficie, aun cuando tal vez todavía no seas completamente consciente de ello.

Al enfrentar el dolor, de hecho experimentas la tremenda presión de tus necesidades.

Recibir

Por un lado, enfrentas la necesidad de recibir que permanece insatisfecha mientras prevalezcan los patrones destructivos. Se requiere de cierto tiempo para alcanzar la fuerza y los recursos que permiten acercarse a la satisfacción de la necesidad de recibir.

Dar

Por otro lado, la necesidad de dar no encuentra salida hasta que se llega a esta etapa. De modo que se causa una doble frustración —lo cual genera una tremenda presión. Es precisamente esta presión lo que provoca tanto dolor. Es como si te desgarrara.

Eva Pierrakos & Donovan Thesenga

Necesidades verdaderas