Hablar del problema

Hablar del problema

Una fuente importante de ayuda es el método de hablar de las cosas. Hablar del problema, de lo que quieres, de cuál es tu bloqueo, de sus dimensiones y de las razones de la corriente negativa que has observado tiene un valor terapéutico más allá de tu comprensión actual.

Al hablar del problema con otra persona las cosas adquieren un contorno, y ganas una claridad que no tenías mientras sólo pensabas en ellas, o incluso cuando sólo las escribías. Además, la comprensión que una tercera persona puede tener y señalarte es, generalmente, imposible de alcanzar por ti mismo pues tú estás demasiado implicado.

Al hablar del problema se suelta una presión que libera una energía muy valiosa que te proporciona una nueva perspectiva de las cosas. Algo comienza a cambiar en el interior incluso antes de que lo sepas. Algo se pone en movimiento cuando: a) deliberadamente llamas a tu ser divino para que te dé respuestas y te guíe y b) cuando «hablas» del asunto que provoca presión. El efecto de estas dos importantes actividades será sentido por cualquier persona que siga este consejo.

Para que la corriente afirmativa se pueda expresar dentro de cualquier área de tu vida es necesario que todo tu ser sea de una sola pieza, que sea una totalidad

Tu conciencia no puede dividirse en niveles diferentes que expresan metas, opiniones, ideas y emociones diferentes

La corriente afirmativa no puede expresarse por el sólo hecho de convencerte de hacerlo. Muchos sistemas y aproximaciones tratan de imponer la corriente afirmativa por la fuerza en la conciencia.

La gente es mal encaminada hacia un sentimiento temporal de esperanza, hacia un éxito temporal que no puede ser real ni permanente a menos de que todos los niveles de tu ser sean llenados con una sola expresión; hasta que no desaparece cualquier área que pueda alimentar tus dudas y tus miedos y que sea incapaz de conocer y expresar la verdad. Y esto no puede suceder a menos de que ciertas partes de la estructura del carácter sean realmente transformadas, hasta que «renazcan», tal como dijo Jesús.

Cuando alcanzas este estado de unidad contigo mismo, con tu más profundo ser divino, en el flujo y la armonía de la corriente afirmativa entonces no tienes nada que temer. Pisas sobre suelo firme.

Nada se interpone en el camino de una vida rica, íntegra y satisfactoria. Esto no son promesas vacías

Todas las herramientas que necesitas te están siendo dadas, pero sólo tú puedes y debes usarlas. Aquellos de entre ustedes que logran avances persistentes, luchando en contra del No interior, haciendo su trabajo cada día, van registrando la creciente convicción de que poco a poco están saliendo del encierro y de la oscuridad hacia la libertad y la luz de la verdad.

Cualquiera que declare que hizo el intento pero que no tuvo éxito está mintiendo. Sufre de autoengaño. Él o ella puede estar haciendo buenos esfuerzos en áreas de poca importancia, pero se rehúsa a ver la verdad ahí en donde le duele más, en donde aún está perdiéndose de la liberación.

¿Tienen alguna pregunta ahora?

PREGUNTA: Siento que tengo la corriente negativa adentro y afuera, todo es No. ¿Me puede usted ayudar a comprender por qué?

RESPUESTA: Sí, eso es hablar del problema, y también puedo ayudarte a salir de eso. Ésta es la razón: tienes miedo de que si no dices No, vas a tener que enfrentar cierta incompetencia y vergüenza. Claro está que no es una incompetencia real, o una vergüenza real, pero inconscientemente piensas que así es. El No parece eliminar la necesidad de ver de más cerca. Puede que todavía no seas capaz de sentir esto, pero lo lograrás si continúas con tu trabajo interno. Una vez que lo hagas, te será más fácil atrapar al enemigo interno: el No.

En cuanto a consejos inmediatos sobre cómo proceder, toma cualquiera de los pequeños No que surgen en tu trabajo dentro de tu vida diaria y entra en tu meditación personal, sólo. relajado y en paz.

Esa meditación puede ser algo como esto, pero usa tus propias palabras para hablar del problema contigo mismo:

«¿Por qué digo No? Tengo el poder para no decir No. Y ahora digo Si, real y sinceramente deseo descubrir mis No específicos». Toma uno a la vez. «Con todo mi corazón digo Sí al deseo de comprender el No».

Primero sentirás un fuerte tirón negativo en contra de esto, pero como lo estás esperando, estarás preparado y no dejarás que te convenza. Seguirás diciendo:

«La verdad no puede lastimarme, aunque algo ignorante en mí se rebela contra esto. A pesar de eso digo Si. Eso que se rebela no tiene poder sobre la forma en que dirijo mi voluntad y mis esfuerzos. Este mismísimo No me ha traído mucha destructividad y desgracias y no lo dejaré que siga dominándome. Tomo las riendas en mis manos.»

Haz esto diariamente durante un tiempo y ábrete a lo que llegue

Si meditas de este modo, reuniendo las fuerzas divinas que hay dentro de tu ser, te aseguro que experimentarás una gran transformación. La primera vez será difícil, pero si perseveras se volverá más fácil y te dará más y más resultados.

Y, te lo ruego, recuerda las muchas veces en las que al seguir este camino estuviste en un feroz y temeroso No pero que después de haberlo vencido te sentiste libre y aliviado, sentiste una renovada energía, una salud y una comprensión incrementadas; y también el conocimiento y la seguridad de que lo que antes temías no tenía ninguna base sino que estaba en relación con el miedo y la resistencia que albergabas.

Mis queridos amigos, benditos sean todos ustedes. Que estas palabras sean más que meras palabras, que se conviertan en las herramientas que deben ser. Así, finalmente, se permitirán ser felices y ya no retrocederán ante la satisfacción. Vayan en paz. ¡Vayan con Dios!

Eva Pierrakos & Donovan Thesenga

Hablar del problema